Consejos de salud podológica



Lo que deben saber de sus pies las personas con enfermedades reumáticas

Las patologías reumáticas pueden alterar la salud de sus pies. Mantenerlos en buen estado y proporcionarles los cuidados adecuados puede mejorar su salud y facilitar sus actividades diarias.

Los pies son la base del aparato locomotor.

Los problemas de apoyo (o alteraciones de la pisada), las deformidades y/o una higiene inadecuada de su piel y de sus uñas pueden ocasionar dolor, inflamación, infecciones e incluso la aparición de heridas crónicas que disminuyen la calidad de vida.


¿Cómo influyen los trastornos de la pisada a su salud?

Algunas enfermedades reumáticas manifiestan sus primeros síntomas en los pies, en otros casos, las alteraciones en los mismos aparecen más tardíamente con el progreso de estas patologías, y/o como consecuencia de algunos tratamientos farmacológicos indicados en las fases de agudización de síntomas o "brotes".

El pie llega a soportar hasta 20 veces el peso de su cuerpo en cada paso. Los trastornos de la pisada y las deformidades, originan un reparto inadecuado de la presión y las cargas que transmite su cuerpo al caminar (alteraciones mecánicas).

Una pisada adecuada, es capaz de repartir y asimilar de manera correcta estos altos impactos, pero las deformidades y otros problemas funcionales afectan al reparto correcto de la carga.

Estas fuerzas "mal repartidas" repercuten sobre otras estructuras como los tobillos, rodillas, caderas e incluso en su columna vertebral originando lo que se denomina "lesiones por microtraumatismo y/ o sobrecarga".

Las estructuras sometidas a sobrecarga se inflaman y producen dolor.

De esta manera se crea un circulo vicioso que sumándose a los procesos inflamatorios propios de las patologías reumáticas disminuye su calidad de vida.


¿Cómo puede saber si pisa mal?

Realizando un sencillo cuestionario, usted podrá saber si necesita un análisis de su pisada.

Instrucciones:

1. Marque con una cruz cada signo o síntoma que usted sufra.

2. Sume un punto por cada cruz.

3. Valore el resultado con la información que le proporcionamos:

*Debería realizar una consulta al podólogo si obtiene al menos 1 punto en cualquiera de los apartados.

*Si el resultado es de 5 puntos o mayor, es altamente recomendable que vigile sus pies y pida consejo especializado.



¿Se pueden aliviar sus molestias mejorando su pisada?

Mejorando el reparto de las cargas con soportes plantares se puede disminuir de manera importante la sintomatología dolorosa y el impacto sobre el resto de las estructuras de su aparato locomotor.

Los estudios clínicos han demostrado que el empleo de plantillas individualizadas, ortesis funcionales y un calzado adecuado a las características de sus pies, pueden aliviar sus síntomas y demorar la aparición de las complicaciones derivadas de la sobrecarga y la deformidad.

En un reducido número de casos las plantillas no aliviaran sus problemas, los profesionales le indicaremos si ese es su caso y buscaremos otras alternativas.



¿Ha empleado plantillas con anterioridad sin conseguir alivio o incluso empeorando?

La adecuada adaptación y prescripción de una plantilla, depende en gran medida de una correcta exploración y el empleo de materiales adecuados a sus características.

Sólo un profesional cualificado será capaz de valorar sus necesidades individuales y elaborar una ortesis ajustada a sus características.

Si no le han realizado un estudio de la marcha, radiografías y un molde que reproduce sus pies, probablemente su plantilla sea inútil e incluso "insoportable".



¿Cuál es el calzado recomendable para favorecer un correcto desarrollo del pie?

A partir de los 3 años el niño comienza a mejorar su tono muscular y eso hace que empiece a formarse el puente, para ayudar este proceso se recomienda que:

 
  • Que los zapatos sea ligeros.
  • Que la zona delantera tenga una forma cuadrada y con anchura para dejar libres al movimiento de los dedos.
  • La suela debe ser de un material que evite que el niño pueda resbalar y sobre todo debe ser flexible, preferentemente en la mitad anterior, zona que se flexiona al caminar, y de esta manera ejercitamos la musculatura del puente del pie.
  • El contrafuerte debe ser reforzado para sujetar mejor el tobillo dando más estabilidad.
  • El material de confección debe ser transpirable y vigilar que no provoque rozaduras o eczemas.

Consejos para diabéticos en su rutina de cuidado diario

Revise los pies todos los días. Inspeccione el empeine, los lados, la planta del pie, los talones y entre los dedos.

  • Pruebe la temperatura del agua con los dedos de las manos o los codos antes de sumergir los pies en agua caliente o tibia. Debido a la diabetes, usted posiblemente no pueda sentir si el agua está demasiado caliente y se pueden presentar quemaduras con facilidad.
  • Seque suavemente y por completo los pies, en particular entre los dedos, ya que se pueden presentar infecciones en las áreas húmedas.
  • Los pies pueden resecarse y agrietarse, causando posiblemente una infección. Después de lavarse los pies, suavice la piel seca con loción, vaselina, lanolina o aceite.
  • Corte las uñas en forma recta, ya que las uñas curvas son más propensas a encarnarse.

CONSEJOS SOBRE LOS ZAPATOS Y LOS CALCETINES

Use zapatos en todo momento para proteger los pies de lesiones. De otro modo, si usted tiene problemas de visión y menos capacidad para sentir el dolor, es posible que no note cortaduras o protuberancias menores.

  • Revise el interior de los zapatos en busca de áreas ásperas o pedazos desprendidos que puedan causar presión excesiva o irritación.
  • Si usted tiene daño a nervios en los pies, cambie o quítese temporalmente los zapatos después de 5 horas de usarlos durante un día. Esto cambia los puntos de presión durante el curso del día.

El tipo de zapatos que use cuando tenga diabetes es importante:

  • Use zapatos cómodos, que ajusten adecuadamente y que tengan espacio suficiente. Nunca compre zapatos que no tengan un ajuste adecuado, esperando que se estiren con el tiempo. El daño al nervio puede impedir que usted sienta la presión proveniente de calzados que no ajustan bien. Usted tal vez necesite un calzado especial hecho de manera que ajuste a su pie.
  • Use zapatos hechos de lona, cuero o gamuza. No use zapatos hechos de plástico ni otro material que no respire. Tampoco use sandalias de correa.
  • Use zapatos que usted pueda ajustar fácilmente. Deben tener cordones, Velcro o hebillas.
  • No use zapatos que terminen en punta ni abiertos, como tacones altos, chancletas o sandalias.

Los estudios de la pisada que se realizan en tiendas de deporte y ortopedias no son estudios clínicos ni están realizados por profesionales con formación universitaria cualificada para el diagnóstico y la prescripción de tratamientos.



¡Acuda a un podólogo especializado en pie de riesgo!